Recapitulando…

Labyrinth 28. Aguatinta. Autor: Tony Pecoraro, 2007.

Son ya muchos años trabajando en diferentes proyectos, algunos de los cuales he ido reflejando en este blog. Otros, por sus características y naturaleza, los he dejado para mi círculo más cercano, suponiendo que no tendrían mayor interés para otras personas. También, por qué no reconocerlo, porque no veía qué forma podía darle a estos contenidos, y aquí surgía la pereza, siempre dispuesta a boicotear cualquier iniciativa. Sin embargo, creo que, de forma natural, he ido descubriendo cómo solucionar alguno de estas cuestiones que me frenaban.

Lo profesional

En los últimos años me he centrado fundamentalmente en mi oficio y reestructurar mi vida, después de muchos cambios profesionales y vitales. La verdad es que me siento bastante satisfecho de lo que he ido consiguiendo hasta ahora, aunque acepto que hay aspectos que tal vez resulte demasiado complicado cambiar.

No me quejo en lo profesional, a pesar de las dificultades. Después de doce años he adquirido una experiencia profesional como educador social en el ámbito de las adicciones, que no me parece un mal patrimonio. He aprendido muchísimo sobre este tema y he desarrollado capacidades y aptitudes que serán muy valiosas a lo largo de mi vida.

Formación

Sigo formándome, en cualquier caso. Entiendo que en los tiempos actuales la formación continua es una necesidad y una exigencia, especialmente en los tiempos que corren, tan acelerados en los cambios, y más en un ámbito tan cambiante como el de las adicciones, que es en el que me he especializado.

En los últimos años me he interesado especialmente por el campo de la ludopatía y he adquirido formación, no sólo en cursos y con mi experiencia profesional, tan valiosa, sino también mediante diferentes lecturas que me están resultando apasionantes. Cuanto más me formo en este campo, más amplio y complejo me parece.

Mediación

Por otra parte, he decidido formarme en Mediación. Una disciplina que me atrae desde hace mucho tiempo, cuando descubrí, a través de mi trabajo en adicciones, que tenía cierta habilidad y cualidades para ella. Llevo poco con esta formación, pero hasta ahora está resultando muy enriquecedora. Supongo que hablaré en más de una ocasión sobre ella.

Si pienso en mí dedicándome profesionalmente a la mediación en un futuro, no me disgusta la idea. Pero aún es pronto para pensar en nada parecido.

Desarrollo web

Hablaba antes de la importancia de la formación en estos tiempos, y si hay una que me parece relevante es la relacionada con la digitalización. Que estábamos en un proceso de cambio era algo evidente para cualquiera que estuviera mínimamente atento, pero la pandemia parece haber acelerado todo. Y parece que la brecha digital se va a acentuar, provocando un corte más brusco entre las personas con mayor grado de alfabetización tecnológica y aquellas personas que no estén familiarizadas con el entorno digital. Esto me ha animado a profundizar más en mis conocimientos tecnológicos y he iniciado una formación de desarrollo web que, hasta ahora, me está resultando tan apasionante como la de la mediación.

Mi curiosidad por lo humano y lo tecnológico siempre han estado a la par, pero reconozco que los prejuicios causados por la división entre ciencias y humanidades me condicionaron durante muchos años. Cuanto más mayor me hago más me resisto a ver el conocimiento como un conjunto de compartimentos estancos.

Lo que tengo que reconocer es que no sé cómo me vería si tuviera que ejercer profesionalmente en un ámbito tan técnico, con tan poca interacción humana. De todas formas, de momento lo veo como complemento a mi formación y a mis proyectos. Imagino que el gran reto estaría, en mi caso, en ser capaz de interrelacionar lo técnico y lo humano. Un campo a explorar en un futuro, en cualquier caso.

Cultura y creatividad

Y así llego a la última pata del banco en el que me apoyo: la cultura y la creatividad. Quienes me conocéis sabéis lo importante que resultan para mí. Desde siempre la música, el cine y la literatura me han acompañado, siendo no sólo auténticos elementos de comunicación, sino una base sólida sobre la que he construido buena parte de mi persona. Durante mucho tiempo lo llevé de forma íntima, como si de algo prohibido se tratara, pero de nuevo la madurez me ha ayudado a reconciliarme con estos aspectos tan importantes de mi vida y hago gala de mis gustos, aficiones y conocimientos sin el menor de los problemas.

Sal en la memoria

En lo creativo, últimamente estoy trabajando, junto al fotógrafo Jorge Meis en nuestro proyecto fotográfico-literario Sal en la memoria. Un libro en el que llevamos años implicados y que estamos a punto de lanzar después del éxito de la campaña de micromecenazgo que hemos puesto en marcha para financiarlo. Lo vamos a autoeditar, a nuestra manera, con sus errores y aciertos, que alguno tendrá.

Más adelante nos gustaría llevarlo a directo, junto al músico Manuel Carballo, pero creemos que la pandemia de COVID-19 nos pondrá bastantes problemas en este sentido. Cuando todo pase, nos replantearemos volver a ello, si queda algo en pie que lo permita. También nos gustaría realizar una exposición sobre el libro, pero tiempo al tiempo.

Si el proyecto te interesa y quieres conseguir un ejemplar del libro, aún puedes hacerlo, aunque quedan pocos días de campaña.

¿Hablamos?

Este es el resumen de mis proyectos e inquietudes actuales. Espero poder seguir hablando de todos ellos con más detalle en los días sucesivos. Y es que, en mi opinión, de nada sirve lo digital si no nos ayuda a comunicarnos con los demás y mejorar un poco nuestras vidas. Y ya tenemos suficientes estorbos.

Si quieres comentarme algo sobre todo esto o sobre cualquier otra cosa, estaré encantado de continuar la conversación. Puedes usar el formulario de contacto o dejar tu comentario a continuación.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.