El dilema de las redes sociales

Vivir en este primer cuarto del siglo XXI y terminar de ver El dilema de las redes con una mezcla de preocupación y responsabilidad me parece lo más lógico. Toca un tema tan candente, que no he podido evitar sentirme interpelado, en mi doble vertiente de profesional de las conductas adictivas y ciudadano.

Como profesional de las conductas adictivas, entiendo perfectamente la preocupación de quienes estuvieron involucrados en la creación de la tecnología que llevamos en los bolsillos, porque conozco muy bien los mecanismos que se utilizan para mantenernos pegados a las pantallas. 

Varios de ellos hablan de adicción, y alguno en concreto se refiere a la ludopatía. Estoy muy de acuerdo. El término adicción es polémico en este caso, pero entiendo su sentido, aunque sea en términos coloquiales. Es fácil identificar las estrategias que utilizan las redes sociales como muy similares a las que emplea la industria del juego para crear la adicción.

Un problema que afecta a todo el mundo

Como ciudadano, me siento interpelado porque me preocupa la polarización de la sociedad, el grado de tensión al que se ha llegado, y que parecía impensable hace una década.

Cuánta responsabilidad tenemos en esto es algo que todos deberíamos pensar. Yo tengo la mía. He alimentado la polarización en ocasiones, jugando a la provocación, sin demasiado sentido. Y he usado más la tecnología de lo que me habría gustado.

Hoy me planteo si puedo hacer algo al respecto. Como ciudadano me pregunto si hay otra forma posible de usar las redes, y coincido con las personas que intervienen en el documental en que sí. Pero aún no estamos preparados y necesitamos mecanismos de regulación por parte de los estados, porque las empresas nunca se van a poner límites para ganar menos dinero por motivos éticos.

¿Qué puedo hacer como profesional?

Como profesional, me siento llamado a contribuir a un uso más racional de la tecnología por parte de los ciudadanos, lo que me obliga a una alta coherencia personal: ¿cómo uso las redes? ¿Alimento la polarización? ¿Contribuyo a la igualdad y la tolerancia? ¿O sólo contribuyo a la tolerancia con lo que a mí me gusta? ¿Puedo ayudar a alguien a tener una relación más sana con la tecnología? 

Hoy la reflexión es más necesaria que nunca. Somos muchas personas las que estamos sensibilizadas en este sentido y siento que debo de aportar lo mejor que sé, como llevo tanto tiempo haciendo, a hacer algo más habitable la parcela de mundo que me ha tocado, también en el ciberespacio.

Salir del individualismo

Hace mucho que no hago peticiones desde este blog, pero me gustaría que, si coincides con mi visión o si discrepas de ella, si te gustaría tener otra relación con la tecnología o te preocupa como a mí lo que ves a tu alrededor, me escribas para darme tu visión y poder estar en contacto, porque el problema es demasiado grave como para hacerle frente en solitario.

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